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SI TIENES SÍNTOMAS

Los síntomas más comunes incluyen fiebre, tos, y sensación de falta de aire. En algunos casos también puede haber síntomas digestivos como diarrea y dolor abdominal. La mayoría de los casos presentan síntomas leves.

En casos más graves, la infección puede causar neumonía, dificultades respiratorias o fallo renal. Los casos más graves generalmente ocurren en personas de edad avanzada o que padecen alguna enfermedad crónica, como enfermedades del corazón, del pulmón o problemas de inmunidad.

¿QUÉ TENGO QUE HACER SI TENGO SÍNTOMAS?

Las personas que presenten síntomas respiratorios (fiebre, tos y sensación de falta de aire), hayan estado recientemente (en los 14 días previos) en una zona de riesgo o hayan tenido contacto estrecho con una persona que sea un caso confirmado, deberán quedarse en su domicilio y contactar con los servicios de salud telefónicamente llamando al 900300555.

Los servicios sanitarios valorarán su estado de salud y el antecedente de viaje y el posible contacto con casos de coronavirus.

¿CÓMO SE TRANSMITE EL NUEVO CORONAVIRUS?

Por lo que sabemos hasta ahora, la transmisión es por contacto estrecho con las secreciones respiratorias que se generan con la tos o el estornudo de una persona enferma. Su contagiosidad depende de la cantidad del virus en las vías respiratorias. Estas secreciones infectarían a otra persona si entran en contacto con su nariz, sus ojos o su boca. Parece poco probable la transmisión por el aire a distancias mayores de uno o dos metros.

¿EXISTE UN TRATAMIENTO PARA EL COVID-19?

No existe un tratamiento específico de momento, pero se están empleando algunos antivirales que han demostrado cierta eficacia en estudios recientes. Sí existen muchos tratamientos para el control de los síntomas, por lo que la asistencia sanitaria mejora el pronóstico.

Al ser una infección producida por virus, los antibióticos no deben ser usados como un medio de prevención o tratamiento.

¿QUÉ PUEDO HACER PARA PROTEGERME?

Las medidas genéricas de protección individual frente a enfermedades respiratorias incluyen:

  • Higiene de manos frecuente (lavado con agua y jabón o soluciones alcohólicas), especialmente después de contacto directo con personas enfermas o su entorno.
  • Al toser o estornudar, cubrirse la boca y la nariz con el codo flexionado.
  • Usar pañuelos desechables, y tirarlos tras su uso.
  • Si se presentan síntomas respiratorios, evitar el contacto cercano (manteniendo una distancia de un metro aproximadamente) con otras personas.
  • Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca, ya que las manos facilitan la transmisión.

No hay que tomar precauciones especiales con los animales en España, ni con los alimentos, para evitar esta infección.

¿Debo usar mascarillas para protegerme?

Solo deben utilizarlas las personas enfermas y las que los cuidan, y aquellas a las que se lo aconseje el personal sanitario.

Fuera de esos casos su uso es inútil y, además, contribuye al desabastecimiento de mascarillas para los casos en que sí son necesarias.

¿Que hago si la necesito pero no la tolero?

Las personas que no toleren la mascarilla deben respetar escrupulosamente las normas de higiene respiratoria, es decir: cubrirse la nariz y la boca con un pañuelo de papel desechable al toser o estornudar y deshacerse de él inmediatamente tras usarlo, así como lavarse las manos de inmediato si se ha estado en contacto con secreciones respiratorias

¿Cómo debo usar la mascarilla?

Si se usa una mascarilla, es fundamental utilizarla y desecharla correctamente para que sea eficaz y para evitar que aumente el riesgo de transmisión asociado con el uso y la eliminación incorrecta.

La OMS facilita una serie de consejos generales, como:

  • Colocarse la mascarilla minuciosamente para que cubra la boca y la nariz y anudarla firmemente para que no haya espacios de separación con la cara.
  • No tocarla mientras se lleve puesta.
  • Quitársela con la técnica correcta (desanudándola en la nuca sin tocar su parte frontal).
  • Después de quitarse o tocar inadvertidamente una mascarilla usada, lavarse las manos con una solución hidroalcohólica, o con agua y jabón si están visiblemente sucias.
  • En cuanto la mascarilla esté húmeda, sustituirla por otra limpia y seca.
  • No reutilizar las mascarillas de un solo uso y desecharlas inmediatamente una vez utilizadas.
  • Las mascarillas de tela (por ejemplo, de gasa o de algodón) no se recomiendan en ninguna circunstancia.